No todos los alumnos aprenden al mismo ritmo ni obtienen los mismos resultados a lo largo de los trimestres. Pero lo que realmente importa es la evolución individual de cada alumno en relación con sus trimestres anteriores.
Para visualizarlo utilizamos la combinación de actividades, proyectos y ejercicios dentro de un programa de evaluación continua, con una prueba de nivel final que se realiza a final de curso. Esta prueba determina además si el alumno ha alcanzado en su totalidad los contenidos del nivel que ha cursado y está preparado para cambiar de nivel, así como si el alumno, únicamente con una preparación específica, puede presentarse al examen oficial correspondiente al nivel cursado.
Con todo ello, el profesor analiza la evolución de cada alumno y se envían 3 informes, uno por trimestre, en los que, de forma acumulativa, el alumno o su familia puede ver, competencia por competencia, la evolución y el nivel adquirido dentro del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas.
Además de la entrega trimestral de informes, tanto el alumno como su familia, en caso de alumnos menores de edad.
